San Marcos 30 de Agosto de 2012
“Gracias a Dios no nos pasó nada”
era lo que escuchábamos frecuentemente los docentes san joseistas, que
visitamos en la mañana del jueves las familias afectadas por este gran
vendaval. Se respiraba un ambiente de tragedia, que podíamos palpar cuando de
entrada observábamos las humildes casas en el suelo; muchas de ellas aun en pie
pero destechadas. Janer Quintero uno de los estudiantes de la institución que
se vio afectado por el vendaval, nos comentó que sólo les dio tiempo de salir de
su humilde vivienda, segundos antes de que el devorador fenómeno arrasara con
ella.
Luis Alberto otro de los
damnificados nos comentó que estaba preocupado, ya que no sabía donde iba a
dormir; pues su casa quedó totalmente destechada. Este es tan solo el
testimonio de dos san joseistas de los muchos que lamentablemente el vendaval
los dejó sin techo.
Afortunadamente ante la
majestuosidad del fenómeno las instalaciones de la institución no se vieron
afectadas, aunque se presentó un alto porcentaje de ausentísmo en los salones; los docentes laboramos media jornada y nos dirigimos a las humildes viviendas llevándoles
ayudas y compañía ante la tragedia que como familia san joseista nos
afecta a todos.
Sólo esperamos que el gobierno
departamental y municipal, envíe las
ayudas necesarias que les permita a estas familias obtener el sustento diario y
realizar las remodelaciones pertinentes en sus viviendas.




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